Aportes del Trabajo Social al diseño y evaluación de la Política

Desde el punto de vista del Trabajo Social, sin duda tenemos un gran desafío por delante en el desarrollo e involucramiento más profundo y activo en el diseño y evaluación de las políticas públicas, en este caso la política de seguridad pública y prevención del delito. Pero antes que todo debemos preguntarnos  ¿por qué seria relevante que el Trabajo Social se involucre en esto?, ¿cuáles pueden ser los reales aportes que  Trabajo Social puede realizar hacia una política pública de mayor impacto y con un  diseño y evaluación más adecuado de la situación problemas de las personas?. En primer lugar un aporte significativo seria en cuanto al conocimiento  desde las voces de sus propios protagonistas, desde las mismas personas quienes sienten inseguridad y son víctimas de la delincuencia, lo cual contribuiría a un mejor diseño de las políticas públicas y de las problemáticas sociales que surgen en las distintas comunidades.

Como mencionan  Cirera & Vélez (2000)  el consenso y la participación activa de políticos, gestores públicos, agentes sociales y beneficiarios últimos en la identificación de problemas, establecimiento de objetivos y determinación de las medidas concretas de actuación son fundamentales pues  permite obtener una imagen de la realidad más pluralista y contrastada, además garantiza la colaboración y el apoyo de todos aquellos que participan en el programa, aspecto central para el éxito del mismo.
Bajo estas acotaciones, podemos entender que no es posible generar una política pública que atienda a los problemas sociales si las propias personas no son consultadas y valoradas dentro del diseño de la misma política, en este sentido un profesional como el Trabajador Social es el puente que une estos dos actores sociales, el Estado y las personas. El Trabajo Social puede realizar grandes aportes en cuanto al diseño de las políticas ya que es una de las pocas profesiones que está inmersa en este ámbito de los problemas sociales, quienes conocen la realidad de las personas y saben por medio de los relatos de los sujetos, cuales son las soluciones que se requieren y las cuales son las medidas viables que se podrían desarrollarse en conjunto con la ciudadanía. Por lo tanto el poder incidir en las políticas públicas, en cuanto al diseño, es en síntesis  representar a las personas y sus quejas, pero también sus ideas y propuestas de cómo afrontar las situaciones cotidianas que pretender solucionar una política pública, desde una mirada holística e integral del sujeto, quien no solo  es un participante de la política sino el protagonista de su propio cambio.  (Moreno Pestañas & Espadas Alcáza, 2007)

Ahora bien desde el punto de vista de la evaluación de políticas públicas, como menciona Cirera & Vélez (2000) evaluación es:

Es el análisis objetivo y científico de los efectos a corto y largo plazo de las políticas, tanto sobre los grupos sociales o situaciones para los cuales se diseñó la política como sobre la sociedad en general, y el aná-lisis del ratio de costes actuales y futuros sobre cualquiera de los beneficios identificados” (p.18).

El Trabajo Social desde siempre ha estado vinculado a las políticas públicas y sociales impulsadas por el Estado y existe un vasto conocimiento en cuanto a la evaluación de estas políticas, por lo tanto sus aportes en este ámbito son importantes para mejorar los análisis y evaluaciones del funcionamiento de las políticas y como generan un cambio en las personas.

Como  Cirera & Vélez (2000) Plantean,  existen dos tipos de evaluaciones, uno centrado en los objetivos donde se mide comparativamente  lo que se  pretendía inicialmente y lo realmente se consiguió. Mientras que la segunda  no está centrada en objetivos y toma como referencia para la evaluación, los reales efectos producidos a las necesidades, por lo tanto mide el impacto en situaciones o grupos que no son objetivos, el impacto sobre las condiciones actuales y futuras y los costes directos e indirectos, en términos de los recursos utilizados en el programa.

Dicho esto entonces, el Trabajo Social puede realizar significativos aportes tanto en la evaluación de objetivos como en la de impacto en la comunidad, pues desde la intervención acción social con los sujetos, se vincula mejor los relatos y grados de satisfacción con respecto a la política que se está implantando. La relación con los actores sociales es más directa y favorece a una evaluación más reflexiva del real impacto que genera una política pública, sin dejar de lado la consecución de los objetivos trazados y que son importantes pero no permiten conocer que tan eficaz es una política frente a los problemas sociales. Por último, un aporte importante del Trabajo Social en la evaluación de políticas públicas es la retroalimentación que se genera entre los sujetos a quienes son destinados los recursos y las instituciones del Estado, como se daría en el caso de la política de seguridad, con los municipios, quienes son los encargados de implementar la política, y quienes a través de los Trabajadores Sociales hacen llegar los programas a la comunidad.  El involucramiento del Trabajo Social en las evaluaciones de las políticas en síntesis generar a futuro mejores objetivos,  que sean más claros y explícitos, así como también favorecer a  una estrategia de intervención, más adecuada a la realidad.

Experiencia en cuanto a la implementación de la política de seguridad publica desde el Trabajo social.
En base a una experiencia del equipo de trabajo en el programa de “Alarmas Comunitarias” en el año 2016, tuvimos la oportunidad de ver como se implementaba este programa en la junta de vecinos de la población Santa Fe, de la cuidad de Curicó, y conocer la labor que realiza el Trabajador Social en la implantación de este programa. La experiencia dio cuenta de que tan necesario es el profesional en esta materia pues, es el Trabajador Social quien convoca a las personas, las agrupa y fomenta a su participación, la comunicación entre los vecinos, la cooperación,  y generación de redes entre las personas y distintas entidades como carabineros, o bomberos para fortalecer la seguridad y la prevención del delito. A través de esta experiencia es que vemos que la participación de los profesionales en las políticas públicas y sociales en cuanto a su implementación son fundamentales, pues son quienes le dan vida los programas y vinculan a las personas a participar de estos, por ende sin la participación de un profesional, como en este caso la del Trabajador Social en el programa de alarmas comunitarias, como ejemplo, seria ineficiente, pues las alarmas no servirían de nada y solo serian un aparato desperdiciado. Son las personas quienes le dan vida a los programas y en este sentido, son los Trabajadores Sociales los llamados a vincular a las personas a participar y ser gestores del desarrollo de las políticas.


Referencias Bibliográficas.

Cirera, A., & Vélez, C. (2000). Guía para la evaluación de políticas publicas. Andalucia: instituto de Desarrollo Regional, Andalucía. España.

Moreno Pestañas, J., & Espadas Alcáza, M. A. (2007). Investigación- Acción Participativa. Madrid: Diccionario Crítico de Ciencias Sociales, Pub. Electrónica, Universidad Complutense.


1 comentario:

  1. "Un aporte significativo seria en cuanto al conocimiento desde las voces de sus propios protagonistas, desde las mismas personas quienes sienten inseguridad y son víctimas de la delincuencia" BUENA CABROS! UNA PARTE ESENCIAL"

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